
Cuando en mayo de 1992 el presidente Mitterrand y el canciller Kohl, en su reunión en La Rochelle, decidieron la creación del Eurocuerpo materializaban no solo una decidida voluntad común de Francia y Alemania de profundizar en la cooperación militar, sino también su inequívoca vocación por la paz y la seguridad en Europa. Ese paso adelante era, además, una prueba más de la enorme creatividad de la potencia combinada de ambos países, señalando también un ejemplar camino hacia el objetivo europeo de asumir las propias responsabilidades en el campo de la defensa.
Tal iniciativa, inicialmente bilateral, pasó rápidamente a constituir un empeño multinacional al adherirse a ella Bélgica en 1993, España en 1994 y, finalmente, Luxemburgo en 1996. Se constituyó así una formidable organización militar sustentada por una amplísima base humana y geográfica que desde Kiel hasta Canarias está bañada simultáneamente por las aguas del Báltico, del océano Atlántico y del mar Mediterráneo. Se trata de un cuerpo de ejército nutrido por hombres y mujeres plenamente comprometidos con un cúmulo de valores morales comunes, el derecho internacional y la defensa multilateral de nuestros pueblos. Tanto por su composición, como por sus objetivos y el lugar de la sede de su Cuartel General, Estrasburgo, el Eurocuerpo es hoy no solo uno de los más visibles y concretos símbolos de la reconciliación y la paz en Europa sino también un modelo de cooperación militar multinacional en nuestro continente.
Inicialmente concebido como una unidad pesada, las naciones del Eurocuerpo, a caballo de la evolución de la Alianza Atlántica, decidieron su transformación en Cuerpo de Reacción Rápida. Actualmente el Eurocuerpo goza de una atribución múltiple de unidades sea bajo OPCOM, como dedicadas o afiliadas que le conforman como un cuerpo muy versátil, con gran capacidad de entrada inicial y de alta disponibilidad. Ha sido certificado en 2002 como NATO HRF y como NRF Land Component Command en 2006.
Por otra parte, desde noviembre de 1995, fecha de la declaración de plena operatividad (FOC), el Eurocuerpo no ha cesado de incrementar paulatinamente su preparación operativa y su contribución a diversas operaciones desarrollas por la comunidad internacional. En ese marco de referencia, tuvo una aportación sustancial al Cuartel General de SFOR, en Sarajevo durante 1998 y 1999, y lideró la fuerza multinacional en Kosovo (KFOR) en 2000 y la de Afganistán (ISAF) entre 2004 y 2005.
En los comienzos del siglo XXI, el Eurocuerpo, por voluntad de las naciones marco, está disponible tanto para la OTAN como para la Unión Europea, las cuales deben enfrentarse a los complejos desafíos de un mundo crecientemente globalizado. Por ello, desde la sólida referencia que suponen las distintas certificaciones OTAN ya mencionadas, hoy el Eurocuerpo aparece en el horizonte de la defensa europea como un instrumento operativo de primera línea.
El Eurocuerpo es visto por muchos como un precursor y referente de otras estructuras militares europeas. Una de sus características más notables es su peculiar concepto multinacional por el que no existe una única nación líder, o un liderazgo bi-nacional. Por el contrario, en su cuartel general las naciones marco se reparten las responsabilidades y las cargas sobre la clave de que no exista una nación que pueda tener un control pleno del cuerpo. Hay además otras naciones, “sending nations”, como Austria, Grecia, Polonia y Turquia que mantienen oficiales sirviendo en el Estado Mayor.
Las unidades subordinadas son proporcionadas por las naciones marco sobre una base no permanente, con la excepción de la brigada franco-alemana cuyo cuartel general se encuentra en Müllheim. Esta brigada, permanentemente bajo OPCOM del Comandante General del Eurocuerpo, constituye un ejemplo de interoperabilidad, integración bi-nacional y de entendimiento mutuo entre naciones. Su capacidad operativa es inmejorable. Su cuartel general está certificado como Puesto de Mando de Brigada NRF y ha demostrado ser capaz de integrar unidades adicionales de otras naciones. Esta capacitada para actuar en el espectro completo de las operaciones OTAN o de la Unión Europea.
Después del acuerdo del Consejo Europeo de junio de 2007 para abordar el Tratado de Reforma de los tratados, nuestro continente vive una coyuntura especial. Tal acuerdo ha puesto nuevamente en marcha el proceso de construcción europea, y refleja la consistente voluntad de entendimiento y compromiso entre los países miembros de la Unión Europea. Con ese esperanzador marco de referencia, el Eurocuerpo se configura como un excelente instrumento defensivo que podría ayudar a la Unión Europea en el legítimo objetivo de afirmar su papel de potencia global.
Por todo ello, desde Estrasburgo, ciudad símbolo de la reconciliación y la paz en Europa y sede del Cuartel General del Eurocuerpo, los hombres y mujeres que tenemos la suerte estar encuadrados en esta gran unidad militar, proclamamos nuestro legítimo orgullo por servir a nuestras respectivas naciones y a la idea europea arropados por el estandarte del Eurocuerpo. Afirmamos así también nuestro común convencimiento de que, bajo la dirección de nuestros gobiernos, es en el servicio a nuestros pueblos donde nuestra profesión y nuestro esfuerzo encuentran su más profundo significado.
Pedro PITARCH
Teniente General
General Jefe